Empezamos con una ambientación sobre el tiempo litúrgico que hemos comenzado: la cuaresma, tiempo de conversión, de profundización, oración, estar atento al otro... camino para llegar bien preparados a celebrar la Pascua.
Por grupos, realizamos una dinámica utilizando el símbolo de la mariposa, de cómo ella también se transforma de gusano a una preciosa mariposa; esto es lo que buscamos realizar en esta cuaresma.
Después de jugar un ratito, comer algo, nos pusimos en marcha para rezar el Vía Crucis y acompañar, meditar lo que Jesús vivió antes de su muerte en la cruz. Las estaciones del Vía Crucis estaban repartidas por las diferentes estancias del colegio. Fue, de verdad, un momento de reflexión, oración, silencio, respeto... muy emotivo para todos. Los monitores os agradecemos vuestro interés y saber estar en cada momento.